EL MUNDO PERDIDO 2.0: LOS DINOSAURIOS LLORARON

JURASSIC WORLD: EL REINO CAÍDO (JURASSIC WORLD: FALLEN KINGDOM) | JUAN ANTONIO BAYONA, 2018
POR ADRIÁN CHAMIZO

Hace ya 25 años desde que Steven Spielberg rompiera los límites de la realidad con una grandiosa película de aventuras que daba rienda suelta a las posibilidades visuales tanto de los efectos especiales tradicionales como de los digitales en Parque Jurásico (Jurassic Park, 1993). Desde aquel momento la magia del cine mostró que los dinosaurios no parecían de verdad, sino que eran reales. Su enorme éxito conllevó diferentes secuelas como la notable El Mundo Perdido: Jurassic Park (The Lost World: Jurassic Park, Steven Spielberg, 1997) y la nada despreciable y autoconsciente Jurassic Park III (Joe Johston, 2001). Pasado el tiempo, la primera entrega ha sido la mejor considerada por parte de los seguidores de la saga y uno de los títulos generacionales para los cinéfilos de la década de los 90. Tras una década de descanso, Universal decidió dar luz verde con Spielberg como productor ejecutivo para resucitar la saga, dando como resultado un sorprendente éxito económico como fue Jurassic World (Colin Trevorrow, 2015), película irregular que tenía como principal atractivo volver al mítico parque temático. Conseguido el enorme éxito de taquilla, se decidió continuar para conformar una nueva trilogía. Y ya hay confirmada tercera parte prevista para 2021. Ahora nos enfrentamos a la secuela de Jurassic World, otro producto irregular donde un arriesgadísimo guión -actualizando ideas de El Mundo Perdido- escrito por Colin Trevorrow y Derek Connolly, lastra en demasía el conjunto de la película, puesto que nos encontramos situaciones dignas de pura serie B, con multitud de elementos que nos hacen sentir que estamos ante demasiadas películas al mismo tiempo (repitiendo situaciones e ideas ya plasmadas en las anteriores películas).

Tampoco es que la puesta en escena de Juan Antonio Bayona haga olvidar que estamos ante un cúmulo de situaciones un tanto disparatadas, puesto que su planificación visual se antoja muy estándar e incluso acelerada sin que haya apenas poso de que estamos viendo algo único; además, visualmente hay demasiados momentos forzados de dramatismo que van desde la muerte de un Diplodocus que es envuelto por el humo del volcán en erupción hasta un velocirraptor derramando una lágrima, sin duda instantes e imágenes que intentan crear el efecto plástico de la trilogía clásica y no lo consiguen. Aún así, el film tiene buenos momentos visualmente logrados como sus secuencias de acción en la isla Nublar, donde hay un volcán en erupción, destacando la escena del hundimiento de la girosfera que cae al mar -rodada en plano secuencia desde el interior del vehículo para crear tensión- o todo el tramo final de la película, ubicada en una gran mansión -claro guiño a El Orfanato (2007) y posible guiño a los videojuegos del género Survival Horror- donde cierto dinosaurio persigue al grupo protagonista, secuencia donde Bayona realiza un claro homenaje a la imprescindible Nosferatu (F.W Murnau, 1922), además de otros guiños visuales a las entregas jurásicas dirigidas por Spielberg.

El resultado del film es un tanto irregular, donde sin duda su guión hace aguas en muchísimos momentos y hacen que el espectador tenga que tener una férrea convicción en la suspensión de la incredulidad. Además, su puesta en escena no es tan destacable en todo el conjunto y su banda sonora -realizada por un especialista como Michael Giacchino- es de todo menos emocionante y espectacular.

En conclusión, Jurassic World: El Reino Caído es una película entretenida que se encuentra en un punto intermedio, podrá gustar a fans de las clásicas y de Jurassic World y también podrá decepcionar a algunos. El tiempo dictará lo que supondrá Jurassic World: El Reino Caído dentro de la saga, pero hay que ser muy conscientes de que Bayona no es Spielberg, ni estas nuevas entregas de Parque Jurásico se pueden comparar con la trilogía original, tampoco el público de ahora es el mismo que el de hace 20 años ni la concepción del blockbuster artesanal de hace 25 años es la misma que la de ahora, lo cual no quiere decir que todos estos productos estén cortados por el mismo patrón, pero eso es otra historia.

EL MUNDO PERDIDO 2.0: LOS DINOSAURIOS LLORARON ● 4 de Agosto de 2019