8 títulos imprescindibles sobre la vida y obra de los compositores clásicos
 
1 | El pianista, Roman Polanski, 2002
Todo lo que aclamó el crítico Didi-Huberman en El hijo de Saúl se encontraba mucho antes bajo la puesta en escena de El pianista: un hombre ve desde la estrechez de su ratonera cómo el mundo se deshace.
 Si la filmografía de Roman Polanski trata sobre la dialéctica del amo y del esclavo a la manera de Josehp Losey, aquí, en lugar de darse entre dos personajes (La Venus de las pieles), en un triángulo de relaciones (El cuchillo sobre el agua) o entre una secta y una víctima (La semilla del diablo), ocurre entre una sociedad hostil (la Alemania nazi) y un sólo hombre (el compositor polaco Wladyslaw Szpilman). El único momento en el que el protagonista logre atraer/subyugar al contrario será a través de la música (la balada Op. 23 en Sol menor de Chopin). El resto es arte figurativo de primer orden, de ese que es tan honesto e imparable que, por acumulación de exposiciones, desgarra la cuarta pared y nos hace imaginar la realidad de lo ocurrido allí. Una película entre lo invisible y su representación. A.M.M.