8 títulos imprescindibles sobre la vida y obra de los compositores clásicos
2 | Tres colores: Azul, Krzysztof Kieslowski, 1993
Kieslowski envuelve las mismas emociones pasajeras de su filmografía bajo un rebuscamiento fotográfico y sonoro no muy diferente del que tratará de renovar su protagonista (Juliette Binoche).
 No podía faltar la historia de un compositor inventado al que tanto su viuda en la ficción como el director de la misma tratarán de revivir. El "Concierto para Europa" se convierte aquí en el más bello himno a la estética; primero, como política, pues las sociedades (caóticas de otro modo) necesitan representar su ideosincrasia; y, segundo, como salvación, pues la búsqueda de sentido sólo terminará al aceptar la convención simbólica que gobiernan nuestros actos. Y, en sintonía con esto, la película se pule como un diamante en bruto, con algún exceso tan poco gratuito como lo son los tics de la actriz protagonista: al final se trata sobre la necesidad de las florituras (el azul, el cuerpo, el terrón de azúcar, la partitura) o, mejor dicho, de lo bello como constructor de significado. A.M.M.